miércoles, 2 de junio de 2010

ARTICULO "LA SEQUIA"

1.PORQUE TANTA SEQUIA?

La parte oeste afrenta otro verano de intensa sequía. La ciencia nos da algunas respuestas -- como también algunas preguntas desconcertantes.


Mayo 21, 2004: La gente da la bienvenida, casi siempre, a los primeros días calurosos del verano como una entusiasta anticipación a la llegada de los días de sol. Pero para mucha gente del Oeste de los EE.UU., la llegada del tiempo caluroso este año es un presagio de los tiempos duros que se avecinan.

La sequía se ha asentado en algunas partes del oeste hasta por siete años consecutivos, causando uno de los peores períodos de sequía en décadas; los depósitos de agua están muy bajos. Los agricultores y los administrantes de campos de golf están compitiendo por obtener agua para la irrigación; los residentes del área se enfrentan a racionamientos de agua y la polémica de "prioridades" sobre los derechos del agua se agrava cada día entre ciudades y los propios estados.

Con la terminación del invierno, la esperanza de una postergación se desvanece, ya que la precipitación pluvial en el Oeste es muy escasa en los meses de verano. Estas regiones dependen de las tormentas de invierno para almacenar en sus montañas la nieve, que se derrite en el verano y sirve para rellenar las reservas de agua. Sin embargo la compactación de la nieve en Abril del 2004 fue de tan sólo un 40%, contra el 75% que es lo normal.


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La continua sequía, que ha afectado del 20 al 50% de los estados adyacentes en la Unión Americana, no es aún tan grave como, por ejemplo, la sequía del "Tazón de Polvo" de los 1930s. En aquél entonces el 70% de los EE.UU. estaba en sequía. En las Grandes Planicies, los mantillos de tierra fértil se esfumaron en polvo, la agricultura fracasó y literalmente los campesinos perdieron sus tierras. "Los desposeídos fueron empujados hacia el oeste", escribió John Steinbeck en Las Uvas de la Ira (The Grapes of Wrath). "Familias, tribus, abatidas por el polvo, con tractores inútiles. Camiones repletos de gente, caravanas; sin hogar y hambrientos. Fluyeron por las montañas como hormigas inquietas, escurriéndose para encontrar algún trabajo que realizar -- levantar, empujar, jalar, cortar -- cualquier cosa, lo que fuese, con tal de obtener comida".
¿Qué es lo que causa sequías tan severas? ¿Son predecibles? Los científicos no están seguros, pero están aprendiendo mediante el estudio del período seco actual. Los satélites que orbitan la Tierra, que no existían durante los años del Tazón de Polvo, proporcionan datos cruciales respecto de los vientos, lluvias, humedad de los suelos y el estado de los océanos. En algún lugar, entre todos esos números, se encuentra la respuesta.

Arriba: La mayor parte de los estados del Oeste de la Unión Americana están sufriendo algún grado de sequía. El color más oscuro en este mapa representa la categoría más extrema de sequía en la clasificación del esquema de NOAA. Haga clic en la imagen para una versión ampliada con leyenda. Imagen cortesía del Centro Nacional de Mitigación de Sequía (National Drought Mitigation Center).

Un factor clave es la temperatura del agua en el Océano Pacífico, dice Bob Oglesby, un experto en dinámica de climas del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA. Las temperaturas de la superficie del mar (SSTs -- por sus siglas en inglés: Sea Surface Temperatures) en el Pacífico alteran el rumbo de la corriente de chorro a medida que se mueve hacia el este sobre Norte América. Este elevado "río" de aire de rápido movimiento es como un trasportador de tormentas, de manera que el camino que sigue a través del continente tiene un efecto muy determinante sobre los lugares donde nevará o caerá la lluvia. Controlando esta corriente de chorro, el Océano Pacífico actúa como un autoritario director de orquesta, llevando su batuta y dirigiendo la sinfonía de los patrones del tiempo a través de Norte América.

Por ejemplo, un fuerte rumbo de "El Niño" en las aguas calientes de la superficie del Océano Pacífico cerca del ecuador conducirá a tormentas en California; mientras que el curso contrario de "La Niña" produce las tormentas cargadas de humedad mucho más al norte, hasta el estado de Washington y Canadá. Uno causa sequía, el otro la alivia. Pero debe de existir algo más en toda esta historia: Mientras que una suave La Niña se esconde en el Pacífico durante el inicio de la corriente de sequía, -- como sería de esperarse -- un cambio hacia un El Niño débil en el 2003, no contrarrestó la sequía.

"Es un área activa de investigación que ahora mismo los expertos están tratando de descifrar para conocer exactamente qué es lo que causa todo esto", dice Oglesby. Él y sus colegas del Centro Global de Hidrología y del Clima se encuentran entre el grupo que trabaja para comprender que es lo que sucede. En particular, Oglesby está investigando cómo interactúan la tierra y la atmósfera durante una sequía, enfocándose en los papeles que juegan las capas de nieve y la humedad del suelo.

Parte de la dificultad en comprender la sequía reside en el hecho de que el clima involucra muchos ciclos de retroacción que complican su comportamiento y vencen a las explicaciones simples de causa y efecto. La humedad del suelo genera el ciclo de retroalimentación durante la época seca. Oglesby explica:

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"Una vez que se inicia un patrón de sequía y se comienza a secar el suelo, esa reducción en la humedad del suelo puede ayudar a intensificar y perpetuar la sequía". Por lo general la evaporación de la humedad del suelo consume mucha de la energía contenida en la luz solar del verano; sin esta humedad, esa energía calienta el suelo y aumenta aún más las temperaturas. Las temperaturas más calurosas crean un sistema de alta presión el cual, a su vez, bloquea a las tormentas que podrían entrar en el área. La sequía conlleva sequía.

La sequía es una parte natural del patrón cíclico del tiempo en Norte América, anota Oglesby. Las pistas físicas acerca del tiempo pasado, como son los anillos de los árboles y los núcleos de los sedimentos de los lagos, nos muestran que los períodos secos como por ejemplo el "Tazón de Polvo" y una sequía similar en los 1950s ocurren por regla general unas pocas veces en un siglo. El registro histórico nos revela también una "mega-sequía", más prolongada y más severa que cualquier episodio reciente, hace unos 500 años más o menos.

El experto en Dinámica del Clima de la NASA, Bob Oglesby.

En los tiempos modernos "existe mucho más detrás de una sequía que la simple falta de precipitación", agrega Roger Pielke, un climatólogo del estado de Colorado y profesor de Ciencias Atmosféricas en la Universidad del Estado de Colorado. "Hay que tomar en cuenta los factores humanos, tales como la cantidad de agua que se extrae de los ríos para la irrigación de las cosechas y para el agua potable. En términos absolutos, el período de sequía actual no es tan grave como lo fue el "Tazón de Polvo" de los 1930s, pero los impactos han sido relativamente severos porque las demandas que las personas exigen de la provisión de agua son ahora mucho mayores de las que se requerían en aquél entonces".

Esto convierte a una situación complicada en otra aún más complicada. El uso de la tierra y del agua por los humanos; cambios en la circulación atmosférica a gran escala causadas por las temperaturas de los océanos; retroalimentaciones entre el suelo y la atmósfera: todo ello juega un papel importante. Los climatólogos no pueden reunir todavía todos estos factores para predecir lo que pasará con muchos años de adelanto. El próximo invierno es un misterio. ¿Traerá mucha nieve... y con ella, una reducción de la sequía? Nadie lo sabe.

Una cosa parece ser segura: Con los niveles de humedad en el suelo y la nieve en las montañas por debajo de sus promedios normales, la gente en el Oeste de los EE.UU. se está enfrentando a otro verano de sequía, mucho más prolongada.

POR: LA NASA





LOS PARAMOS son los ecosistemas no arbolados más diversos del planeta. Se formaron desde hace aproximadamente 5 millones de años como resultado del levantamiento final de la cordillera de los Andes. Están ubicados entre el límite superior de los bosques andinos y el límite inferior de los nevados. Cada páramo posee condiciones particulares de clima, fauna y flora, por lo que algunos investigadores los han denominado como archipiélagos ecológicos o islas terrestres andinas.

Son exclusivos de las montañas neotropicales que se distribuyen sobre las cadenas montañosas que atraviesan a Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y, aisladamente, en Costa Rica.

Las condiciones climáticas de los páramos son muy variadas, no sólo por la distribución de la precipitación anual (régimen de lluvias), sino en relación con las variaciones de temperatura, luminosidad, duración de luz durante el día, humedad relativa y vientos. La variación de temperatura media mensual es mínima, pero las diferencias entre día y noche son considerables. Esta variación ha hecho que los páramos se conozcan como el “trópico frío” (durante el día, las temperaturas pueden subir bastante, mientras que en la noche puede nevar o helar).
Los páramos funcionan como corredores biológicos para muchas especies de animales que provienen del norte o del sur del continente, y que llegan a ellos en sus procesos migratorios. Además, son el hogar de un gran número de especies endémicas (exclusivas de estos lugares).
Los suelos de los páramos se caracterizan por una alta cantidad de materia orgánica que no se descompone con facilidad, y que -por el contrario- actúa como un sumidero de carbono, que contribuye a mitigar los efectos del calentamiento global causado por la acumulación masiva de gases como el dióxido de carbono en la atmósfera.

Y si bien este ecosistema es altamente estratégico a escala regional y global por todos los servicios que nos ofrece, lamentablemente afronta varias amenazas que atentan contra su existencia, y entre las que sobresalen la minería, la ganadería, la expansión de la frontera agrícola y el propio calentamiento global.

En Colombia
En Colombia, los páramos ocupan alrededor de 2 millones de hectáreas, lo cual equivale, aproximadamente, al 2% del territorio continental del país. Estos ecosistemas se localizan en un rango que va de los 2850 a los 3550 metros de altura sobre el nivel medio del mar. El 60% de ellos se encuentra en la cordillera Oriental, concentrándose especialmente en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Santander.
Si bien las condiciones de transformación son diferentes en cada páramo, hoy en día la mayoría de éstos son espacios productivos dedicados a la papa y, en forma extensiva, a la producción de leche y carne. Estas tierras son utilizadas tanto por grupos indígenas y campesinos de escasos recursos, como por grandes hacendados y empresarios.
La inadecuada intervención humana sobre los páramos tiene como consecuencia la pérdida de biodiversidad y la disminución de la capacidad de regulación hídrica que los caracterizan.
Sin embargo, cabe resaltar que existe un número importante de áreas protegidas que incluyen zonas de páramos dentro de su jurisdicción. Tal es el caso de los Parques Nacional Naturales Chingaza, Nevados, Cocuy, Sierra Nevada de Santa Marta y Sumapaz, entre otros.

http://e.eltiempo.com/media/produccion/newparamo/index.html







Costa Rica dará su voto a veta de pesca del atún rojo del Atlántico

Esta veda, impulsada por Estados Unidos y Palau, es de vital importancia.

Costa Rica votará a favor de la veda a la pesca del atún rojo del Atlántico durante la próxima reunión anual de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies (Cites), que se celebrará este mes en Qatar, confirmaron fuentes oficiales.
En declaraciones que publica hoy el diario local La Nación, el ministro costarricense de Ambiente, Jorge Rodríguez, asegura que el país centroamericano apoyará la veda de este pez, pues es uno de los más amenazados en el Mediterráneo debido a la pesca exagerada del mismo.

Esta veda, impulsada por Estados Unidos y Palau, es de vital importancia porque de ser aprobada sentaría un precedente para la protección de especies marinas de interés comercial pero cuyas poblaciones están en riesgo.
El objetivo es incluir al atún rojo (Thunnus thynnus) en el Apéndice I de Cites, donde se enumeran las especies que han sufrido una caída drástica en sus poblaciones y se establecen medidas concretas para recuperarlas, explicó el representante costarricense ante la Convención, Joaquín Calvo.
En el Atlántico de Costa Rica no hay atunes rojos, reconoció Rodríguez, quien señaló que la veda afectaría especialmente a los mercados europeos y japoneses, donde este pez es altamente demandado y tiene un elevado precio.
En diciembre de 2009 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) dio su respaldo a la inclusión del atún rojo en el Apéndice I de Cites, y países como Francia e Italia, que cuentan con las principales flotas pesqueras de esta especie, también apoyan la restricción a su comercio.
La reunión anual de Cites se realizará del 12 al 15 de este mes en Qatar.
CANALCLIMA.com

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